lunes, 28 de junio de 2010

Estabilidad y pureza espectral en los osciladores

Aunque los osciladores son circuitos relativamente simples, su comportamiento es siempre crítico en cualquier sistema de comunicaciones. La estabilidad de frecuencia, es de máxima importancia, ya que todo servicio radioeléctrico ocupa un segmento espectral del que no puede salirse sin interferir con otros servicios en frecuencias cercanas. Otro aspecto de gran importancia es la pureza espectral. Esto se refiere, principalmente, a que la señal de un oscilador en un transmisor es la portadora que será modulada por la información. Algo similar ocurre en el oscilador local del receptor, cuya salida se mezcla con la recibida del transmisor. Estas señales deben ser puramente senoidales, es decir, no deben contener componentes espectrales a otras frecuencias aparte de la nominal del oscilador.
Sin embargo por diversas razones, a veces pueden emplearse osciladores no senoidales. Un ejemplo es un multivibrador que produce un señal cuadrada, o un generador de señales en diente de sierra. Estrictamente ambos son, también osciladores. Sin embargo este tipo de osciladores no suele utilizarse como generadores de portadora ni como osciladores locales en los receptores. Aún así, se da el caso de que la salida de un oscilador senoidal no es puramente tal y contiene componentes a armónicos de la frecuencia de oscilación. Estos pueden eliminarse, con relativa facilidad, mediante filtros. Hay que tener que tener en cuenta que la señal de salida del oscilador, bien sea que esté modulada o no, antes de llegar a la salida de un transmisor o de un receptor, pasa a través de amplificadores sintonizados que, además de amplificar la señal, actúan también como filtros, garantizando así la pureza espectral de la señal.