viernes, 7 de enero de 2011

Difamación de la Autoridad Palestina: Israel deliberadamente provoca la adicción a las drogas de los jóvenes palestinos

El director de un programa de prevención contra las drogas de la Autoridad Palestina acusó a Israel de “conquistar a la juventud” intencionalmente proveyéndoles de drogas en las áreas de la Autoridad Palestina.

Este no es un ejemplo aislado de discurso de odio sino parte de una difamación en curso sobre las drogas que ha sido promovida por la dirigencia de la Autoridad Palestina durante más de seis años. Las acusaciones han incluido mentiras tales como que “hay una unidad en la inteligencia israelí que se especializa en la distribución de drogas entre adolescentes” y que los israelíes confesaron distribuir “perfumes que hacen que quienes los inhalan se transformen en adictos a las drogas”.

“Red israelí de contrabando de drogas”. Al-Hayat Al-Jadida, 5 de junio de 2000. La difamación de la Autoridad Palestina sobre drogas ha sido usada durante seis años.
Un funcionario palestino incluso ha declarado que los israelíes “alientan la adicción a las drogas pagando 4.500 shékels a quien pruebe que es adicto a las drogas”.

Participan de la difamación sobre drogas altos funcionarios de la Autoridad Palestina, incluyendo el Ministro de Asuntos Sociales, el director general de la Guerra contra las drogas, el director del programa profesional del Consejo Nacional Supremo para Prevenir la Distribución de Drogas, líderes del Fatah y otros.

Difamaciones como estas no son insultos inocuos. Son la continuación de una larga y oscura historia de libelos antisemitas que van desde el mito de que los judíos envenenaban los pozos en la Edad Media hasta el infame “libelo de sangre”, de que los judíos usaban sangre de cristianos para preparar el pan ázimo (matzá) para Pésaj – todos los cuales fueron usados con éxito en Europa para provocar el odio contra los judíos e incitar al asesinato.

Mientras que la dirigencia de la Autoridad Palestina le está diciendo a su pueblo que frene el terror por ahora porque “daña a los intereses palestinos”, la Palestinian Media Watch ha documentado en boletines previos que la campaña multifacética de odio de la Autoridad Palestina continúa en forma cabal.

Los libelos de las drogas son solamente un componente de esta campaña de la Autoridad Palestina para mantener el odio en ebullición. Esta campaña, efectivamente, está molestando, como lo indica la Autoridad Palestina está aún acumulando odio para algún momento futuro, por si decide y cuando que otra guerra terrorista sea de su interés.

La Palestinian Media Watch ha encontrado docenas de ejemplos de difamación por drogas durante años.

1. “Es sabido que las drogas son un arma imperialista. La Ocupación no sólo está interesada en conquistar el territorio, está interesada en conquistar a la juventud… La manera más fácil de la Ocupación para controlar a la juventud es a través de las drogas. Ustedes pueden ver por sí mismos que el consumidor de drogas es un hombre que no se opone a la Ocupación, que no arrojará una piedra y que no hará nada”. (IssamJwichan, Director del Programa Profesional del Consejo Nacional Supremo para la Prevención de la Distribución de Drogas, TV AP, 7 de noviembre de 2005. “La Ocupación” es un término usado frecuentemente por la Autoridad Palestina para representar a todo Israel –Ed.).

2. “Drogas, ellos luchan contra nosotros con drogas. Elijen diversos medios para luchar contra nosotros. A veces con aviones y a veces por medio de las drogas. (TV PA, series de ficción para Ramadán, Los Cananitas, octubre de 2005).

3. “Hay una unidad en la inteligencia israelí que se especializa en distribución de drogas entre los adolescentes y la juventud en nuestra sociedad”. (Dr. Ahmad Faras, Director General de la Asociación por los Derechos Humanos Palestinos).


Nanyoly Mendez
CRF

Alarmante informe de ONG noruega; Habitantes de la franja de Gaza, a punto de vivir en condiciones de la “edad de piedra”

La organización humanitaria noruega People’sAid considera que a la franja de Gaza le falta poco para estar en “la edad de piedra”. Todos los llamados del secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, y de otros políticos para que Israel permita el paso de ayuda para los cerca de 1.5 millones de palestinos que allí viven han sido ignorados. Desde el 5 de noviembre Tel Aviv cerró esta área por los continuos lanzamientos de cohetes de milicianos palestinos.

Israel fue sometido este jueves en Ginebra a fuertes críticas en su primera aparición ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en el contexto del llamado Examen Periódico Universal (EPU).

Tras expresar sus “reservas” concernientes al funcionamiento del Consejo el embajador israelí ante la ONU, AharonLeshnoYaar, expresó como preámbulo el deseo de su país de “demostrar humildad” en el EPU, pero sin “desistir de su cultura de los derechos humanos”.”Somos conscientes de las insuficiencias” en la materia.

Para Egipto, que como otros países árabes pidió el levantamiento del bloqueo de la franja de Gaza y el fin de la colonización, “Israel ha decidido ignorar sus obligaciones” en materia de derechos humanos.

Las informaciones de ONG así como de las agencias de la ONU en el zona sobre cómo se agrava cada vez más la situación son alarmantes, pese a que el ejército israelí niega una crisis humanitaria.

Señalan por ejemplo, que los bancos en Gaza se están quedando sin dinero por el bloqueo. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) no puede hacer la transferencia de los salarios de las decenas de miles de trabajadores en Gaza. Tan sólo la misión de la ONU para los refugiados palestinos UNRWA necesita 200 mil shekel (unos 40 mil euros) diarios para servir en los colegios una comida caliente al día a 200 mil niños necesitados.

“Estamos muy cerca de sentir en nuestras propias carnes lo que significa vivir en la elementalidad de la edad de piedra”, se afirma en un informe de People’sAid “escrito a la luz de las velas”, apunta el autor del reporte.

La única central eléctrica en Gaza no suministra electricidad porque Israel no permite el paso de suficiente diesel industrial, un combustible financiado por la Unión Europea. La consecuencia de esta situación: cortes de luz que se prolongan varias horas.

Y cuando llega de nuevo la luz, todos los aparatos se ponen en marcha y las redes se colapsan por sobrecarga, explica el director del departamento local de energía, Hussein Nabih.

La oficina de la ONU para la coordinación de la ayuda humanitaria señala en un informe que la mitad de todos los equipos del hospital Shifa de Gaza no funcionan por la falta de energía o refacciones.

En las últimas cuatro semanas Israel tan sólo ha abierto la frontera en tres ocasiones. En total pasaron 104 camiones con ayuda.

En otro asunto, las fuerzas de seguridad israelíes desalojaron a colonos y ultranacionalistas que ocupaban un edificio en la ciudad cisjordana de Hebrón, tras enfrentamientos que dejaron al menos 25 heridos.


Nanyoly Mendez
CRF

Colombia dice que solo reconocerá al Estado palestino cuando haya paz con Israel

Colombia solo reconocerá al Estado palestino "el día en que se logre llegar a un acuerdo de paz con Israel", en sintonía con lo que sostiene Naciones Unidas, dijo su canciller, María Ángela Holguín.

"Vamos a ir exactamente con los mismos pasos que dé la ONU. El día en que se logre llegar a un acuerdo de paz con Israel, se reconocerá al Estado palestino", afirmó Holguín.

En Latinoamérica, Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador han reconocido recientemente al Estado palestino, mientras que Uruguay anunció su intención de hacerlo.

La ministra indicó que Colombia ha "apoyado a Naciones Unidas en el sentido de que palestinos e israelíes encuentren la paz no simplemente por imposición".

"Tenemos en Colombia, desde el año 96, una misión especial de Palestina. Colombia apoya todas las iniciativas para la paz en Oriente Medio y hay un reconocimiento del anhelo de Palestina de ser un país independiente", explicó Holguín.

No obstante, insistió en que "por ahora no" habrá reconocimiento al Estado palestino, con lo que Colombia se desmarca de la línea adoptada por otros países latinoamericanos.
Canciller María Ángela Holguín.




Nanyoly Mendez
CRF

Los palestinos ultiman sus opciones para fundar un Estado en 2011

Los dirigentes palestinos encaran 2011 decididos a proclamar este año su Estado independiente, analizando las posibles alternativas a unas negociaciones de paz con Israel que resultaron totalmente infructuosas.

Símbolo del cambio de rumbo tomado a partir de una reunión árabe en Libia el pasado 8 de octubre, el presidente palestino, Mahmud Abas, colocó el viernes la primera piedra de la embajada de Palestina en Brasil, pionero de una serie de países latinoamericanos (seguido después por Argentina, Bolivia y Ecuador) que reconocieron en diciembre el Estado palestino basado en las fronteras anteriores a junio de 1967.

Desde entonces, Abas acepta considerar todas las alternativas, que van desde iniciativas diplomáticas a decisiones radicales, como la suspensión de los acuerdos con Israel o, incluso, la disolución de la Autoridad Palestina.

En un discurso con motivo del 46º aniversario de la creación de su partido, Fatah, Abas instó el viernes en la necesidad de sustituir con un plan internacional el proceso de paz, convertido en un instrumento "de gestión más bien que de resolución de conflicto". "Pedimos al Cuarteto para Oriente Medio (EEUU, ONU, Unión Europea, Rusia) y a las diferentes instituciones de la ONU, empezando por el Consejo de Seguridad, elaborar un plan de paz conforme a la legalidad internacional, en lugar de continuarlo que se ha convertido en un proceso de gestión más bien que de resolución del conflicto", declaró.

Mientras tanto, los estrategas palestinos estudian una proclamación del Estado palestino en septiembre de 2011, aprovechando una triple circunstancia: por un lado, ese mes finaliza el plazo de un año fijado para las negociaciones de paz directas, así como el plan de dos años marcado por el primer ministro SalamFayyad para poner las bases de un Estado.

Finalmente, en ese mes se celebrará la próxima Asamblea General de Naciones Unidas.

Abas previno el 11 de noviembre que consideraba "un compromiso" del presidente estadounidense, Barack Obama, su reconocimiento en esa reunión de Palestina "como nuevo miembro de la ONU" en caso de un acuerdo de paz.

Frente a la reticencia de Estados Unidos, padrino de las negociaciones entre ambas partes, los representantes palestinos piensan en solicitar ante el Consejo de Seguridad el reconocimiento en base a las fronteras de 1967, una vez cuenten con el apoyo de la mayoría de países. De no lograrlo, los palestinos podrían hacer lo propio ante la Asamblea General, que puede suplantar al Consejo de Seguridad si éste está paralizado por el veto de un miembro permanente, en virtud de una resolución adoptada en 1950, en plena Guerra Fría.

El Consejo de Seguridad estudiará en los próximos días un proyecto de resolución, presentado por palestinos y países árabes, con el fin de detener la colonización judía, lo que permitirá medir la determinación de Estados Unidos a ejercer su derecho de veto en favor de Israel.

Israel se alarma por estos movimientos diplomáticos, que se tradujeron en el reconocimiento de Palestina por los cuatro países sudamericanos y el auge de varias representaciones palestinas en Europa. "No me sorprendería si el año próximo el mundo entero, incluido Estados Unidos, reconocen un Estado palestino", admitió el pasado 26 de diciembre el ministro israelí Binyamin Ben Eliezer.

Si estas iniciativas no dan frutos, los dirigentes palestinos prevén reclamar estar bajo administración internacional, sea por la vía de la reactivación del Consejo de Tutela de la ONU (encargado de acompañar a los territorios colonizados hacia la autonomía o la independencia) o, más probablemente, seguir el modelo de Kosovo.

La creación de una administración internacional, no obstante, quedaría también a expensas de un eventual veto estadounidense, advierten los responsables palestinos.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), MahmudAbás (i), asiste al lugar donde se construirá la embajada de Palestina en Brasilia (Brasil), donde colocó la primera piedra de la edificación.
Nanyoly Mendez
CRF

El origen y el desarrollo del conflicto en Palestina

Los inicios del conflicto se remontan al período colonial y al surgimiento de los movimientos nacionalistas en Europa y en Oriente Medio.

Desde finales del siglo XIX, en las provincias árabes del Imperio otomano se fueron desarrollando movimientos nacionalistas que reivindicaban la autodeterminación de la población autóctona haciendo valer su identidad árabe. Asimismo en Europa, al calor de la ola de nacionalismos, se articuló un movimiento singular, el sionismo, que propugnaba la creación de una entidad estatal para los judíos dispersos por el mundo. A pesar de ser un movimiento eminentemente laico, el sionismo vio en Palestina, tierra donde se fundó el judaismo, el lugar ideal para realizar su proyecto nacional. Desde principios de siglo, este movimiento propició la instalación de judíos europeos en ese territorio todavía bajo administración otomana. Esta inmigración tomó envergadura bajo el Mandato Británico entre 1920 y 1948 (el sistema de mandatos fue establecido por la Sociedad de Naciones en las colonias de las potencias derrotadas en la Primera Guerra Mundial; debía prepararlas para la independencia).

Mientras que otras provincias otomanas fueron alcanzando paulatinamente su independencia, la disputada Palestina siguió bajo control colonial. Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista, chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, tomó envergadura y amplió sus propiedades siguiendo planes de control territorial. Su proyecto estatal se hizo claro cuando el yichuv, la comunidad judía en Palestina, fue creando instituciones autónomas a modo de un protoestado judío y desarrollando prácticas excluyentes y discriminatorias respecto a los árabes. Poco a poco fue creciendo una espiral de violencia entre árabes y judíos sionistas (entre 1936 y 1939 tuvieron lugar importantes revueltas árabes) lo que llevó a barajar la partición del territorio. Tras la segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica las Naciones Unidas (resolución 181, noviembre 1947) propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes pues legalizaba, a sus ojos, los planes y las colonias establecidas por los sionistas.

En mayo de 1948, la comunidad judía declaró unilateralmente la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó la intervención militar de los Estados árabes vecinos en apoyo a los palestinos. A raíz de esta primera guerra árabe-israelí, el Estado judío no sólo resistió la intervención árabe, sino que provocó la salida de gran parte de la población palestina que quedaba en su territorio y amplió la superficie de su territorio más allá de lo previsto en el plan de partición. Israel aprovechó además la desarticulación de la sociedad palestina provocada por el éxodo y la guerra. Los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza quedarían bajo control de Jordania y Egipto respectivamente; se frustraba la creación de un Estado árabe en Palestina, y la ciudad de Jerusalén quedaba dividida.

El nuevo Estado judío se alineó pronto con las potencias europeas frente al nacionalismo árabe (guerra del canal de Suez en 1956); ganándose su apoyo político y económico. Además a raíz del genocidio nazi, afirmó su razón de ser al declarar Israel como único refugio seguro para todos los judíos. Durante las primeras décadas Israel se consolidó como Estado y promovió la instalación masiva de judíos. En cambio, a raíz de la guerra, los palestinos vieron frustrado su derecho a disponer de un Estado propio. Dispersos entre varios países y divididos internamente su actuación casi se limitó a algunos hostigamientos poco eficaces contra Israel. En 1964 se crearía la Organización para la Liberación de Palestina, OLP.

Por imperativos de seguridad (la necesidad de contar con más profundidad defensiva ante los hostigamientos de sus vecinos árabes) y de recursos naturales (el control del agua), en junio de 1967 Israel ocupó el Golan sirio, la península del Sinai egipcio y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. Con la ocupación de estos últimos Israel se apoderaba de la totalidad del territorio de la Palestina del Mandato; sin embargo no los anexionaría ante la imposibilidad de expulsar a su población árabe y para evitar incrementar el número de árabes con ciudadanía israelí.

Desde 1967 Cisjordania y la Franja de Gaza han estado bajo ocupación militar israelí. Este régimen ha supuesto el estado de excepción permanente (autoridades y legislación militar), la persecución de los nacionalistas palestinos, la apropiación de sus recursos naturales (tierra y agua), la gradual expropiación de tierras para la instalación de colonos (en 1997 hay más de 150.000 colonos en los territorios ocupados y otros 170.000 en Jerusalén Este) y bases militares, la progresiva judaización de la parte oriental de Jerusalén (donde se pretende que la población árabe deje de ser mayoritaria), y, en fin, la total subordinación de la economía palestina a la israelí.

Mientras tanto la oposición palestina se organizó en el exterior. Durante los años 70 y 80', la OLP recompuso el tejido nacional palestino y organizó un Estado en el exilio que logró el reconocimiento y el apoyo internacional. La OLP combinó el encuadramiento de la población palestina refugiada, la acción diplomática y la lucha armada para liberar el territorio. Progresivamente la OLP fue aceptando la fórmula de la partición territorial pero exigiendo la materialización de los derechos nacionales del pueblo palestino: libre determinación, derecho a disponer de un Estado y retorno de los refugiados.

Ante la intransigencia israelí y el continuo apoyo de sus valedores externos, ni la vía diplomática seguida por la OLP ni la lucha armada dieron resultados. A finales de 1987 la iniciativa fue retomada por los palestinos del interior que desencadenaron el levantamiento popular en Cisjordania y Gaza. La intifada supuso un vasto movimiento de rechazo a la ocupación y de desobediencia civil que causó una profunda conmoción en Israel, desenmascaró la realidad de la ocupación y desencadenó un vasto apoyo internacional a los palestinos.
Al calor de la revuelta, en junio de 1988, Jordania cortó sus vínculos administrativos con Cisjordania, y en noviembre el Consejo Nacional Palestino (parlamento en el exilio) declaró el Estado de Palestina. La situación se hizo cada vez más insostenible para Israel, que seguía resistiéndose a cambiar de política. La Guerra del Golfo crearía las condiciones para que se concretase un marco de negociaciones tutelado por los EE.UU..






Nanyoly Mendez
CRF

miércoles, 5 de enero de 2011

Actores implicados e intereses confrontados

Los palestinos se encuentran desde 1948 dispersos entre varios países; sólo la mitad de ellos permanece en territorio israelí y palestino. Más de la mitad de los palestinos son refugiados. La mayor parte de ellos se ven representados en la OLP, organización considerada por la comunidad internacional como el único y legítimo representante de los palestinos. La OLP reclama el derecho a la autodeterminación de la población palestina, la creación de un Estado en Cisjordania y Gaza, con capital en Jerusalén Este, y el retorno de los refugiados tal como rezan las resoluciones de NNUU. Sin embargo la OLP dispone de escasos recursos para su acción política; durante mucho tiempo ha dependido de la ayuda de los Estados árabes; y a falta de esta, su último recurso ha sido el levantamiento de la población.


Israel es un Estado de reciente creación, cristalización de un proyecto nacional muy particular. Si bien en 50 años no ha logrado la reunificación de todos los judíos (sólo una tercera parte vive en Israel), sí constituye una realidad política reconocida internacionalmente. Su interés estratégico es la sobrevivencia como Estado (asegurando a toda costa su seguridad) y el mantenimiento de su carácter judío, tanto en lo nacional como en lo demográfico, comprometiendo para ello incluso el carácter democrático de su sistema político con prácticas discriminatorias y racistas.

Aunque Israel se ha consolidado bajo el acoso de sus vecinos, ha aprovechado muy bien el consentimiento internacional a sus políticas de hechos consumados. El tiempo transcurrido le ha beneficiado; hoy más de la mitad de los judíos israelíes han nacido ya en Israel.

En el conflicto también intervinieron actores externos. La dimensión internacional del conflicto ha sido siempre de relieve.

-Las NNUU han emitido numerosas resoluciones sobre la cuestión palestina pero, presa de los intereses de las potencias, ha sido incapaz de imponer su aplicación.

- Durante la Guerra Fría Oriente Medio fue escenario del enfrentamiento entre la URSS (aliada a regímenes árabes socialistas) y los EE.UU. (aliado estratégico de Israel desde los 70'). Sin embargo con la desaparición de la URSS y tras la Guerra del Golfo, el trastrocamiento de las alianzas en la región y la perdida de importancia estratégica de Israel llevó a que los Estados Unidos forzaran un proceso de negociaciones entre Israel y sus vecinos árabes.

- El contencioso palestino también ha sido instrumentalizado por los regímenes árabes autoproclamados defensores de la cuestión palestina. Palestina ha sido la excusa para afirmar su arabidad o islamidad, para legitimarse o para justificar su autoritarismo. En muchos casos no han dudado en apoyar a algunas facciones en las disputas internas del movimiento nacional palestino.

- La Unión Europea es un elemento clave en el área por su cercanía geográfica, su peso económico y sus intereses en la estabilización de la región. Desde 1980 se ha posicionado a favor de los derechos de los palestinos lo que ha dificultado sus relaciones con Israel. Desde 1993 intenta acrecentar su papel en las negociaciones y dispone de un mediador especial desde 1997, el diplomático español Miguel Angel Moratinos.

- Hay otros actores no estatales que ejercen diferentes presiones y apoyan a los actores locales. Destaca la activa e influyente comunidad judía organizada en países occidentales (lobbies políticos y económicos), que tradicionalmente ha sido un apoyo a Israel. Del lado palestino también existe una diáspora, sin embargo desorganizada, aunque más importancia tiene la solidaridad musulmana internacional.



Nanyoly Mendez
CRF

El proceso de paz

Tras la Guerra del Golfo que supuso el debilitamiento de Irak como potencia regional, que trastocó las alianzas en Oriente Medio y debilitó a la OLP, los Estados Unidos decidieron diseñar un nuevo orden regional que asegurase la estabilidad necesaria para sus intereses económicos (abastecimiento de hidrocarburos, mercados, etc). Para ello se hacía imprescindible resolver el conflicto árabe-israelí. Es así que, suplantando a las Naciones Unidas, forzaron a las partes, árabes e israelíes, a entablar negociaciones directas.


A finales de octubre de 1991 se celebró en Madrid la Conferencia Internacional de Paz para Oriente Medio, en la que participaron Israel y sus vecinos árabes. Los palestinos estuvieron representados por dirigentes de los territorios ocupados, en el seno de la delegación jordana. En la Conferencia se establecieron dos canales de negociaciones: encuentros bilaterales entre Israel y vecinos árabes para tratar sus contenciosos específicos; y encuentros multilaterales para los asuntos que afectan a todos: agua, refugiados, cooperación económica, seguridad.

En junio de 1992 los laboristas israelíes, más partidarios de un compromiso con los palestinos, volvieron al gobierno y retomaron las negociaciones. De inmediato constataron las dificultades para avanzar en las negociaciones bilaterales con los palestinos y la ineludibilidad de negociar directamente con la OLP. Ante los posibles costes internos de tal iniciativa se estableció un canal secreto de negociaciones entre laboristas y OLP, que daría resultados a mediados de 1993.

En septiembre de 1993 la OLP y el gobierno de Israel firmaron el Acuerdo de Oslo: las dos partes se reconocían mutuamente y suscribían una Declaración de principios para el autogobierno de los palestinos (DOP). En ella se establecía un período transitorio de 5 años, a lo largo del cual se fomentaría la confianza mutua, se establecería una primera área autónoma y se irían abordando gradualmente los diferentes aspectos de la disputa. El acuerdo fue bien acogido por la mayoría de la población palestina de los territorios ocupados y por la población israelí, aunque también hubo oposición de ciertos grupos de ambas partes. El acuerdo recibió el espaldarazo casi unánime de la comunidad internacional.



A raíz del Acuerdo en los siguientes meses se estableció una administración autónoma palestina, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) con competencias limitadas y limitada a Gaza y Jericó, se creó una policía palestina, se liberaron a algunos presos palestinos, se autorizó el retorno de algunos dirigentes de la OLP… En la DOP, los temas más delicados (refugiados, colonos, Jerusalén, estatuto definitivo de la entidad palestina) se pospusieron para una segunda fase.

Sin embargo la prosecución, por parte de Israel, de las actividades de colonización, de la confiscación de tierras y de la judaización de Jerusalén Este, así como los retrasos israelíes en la implementación de los acuerdos y la continuación de facto de la ocupación israelí agudizaron las críticas internas. Ante las protestas palestinas Israel hizo uso de sus instrumentos de coerción: cierres de los territorios, represión, retención de los presos palestinos, etc. En el campo palestino, la oposición al proceso fue liderada por los grupos islamistas, algunos de cuyos grupos recurriría a los atentados indiscriminados contra objetivos israelíes.

En septiembre de 1995 se firmaron los Acuerdos de Taba (Oslo II) que ampliaron las áreas autónomas a las principales ciudades de Cisjordania y las competencias de la ANP. Sin embargo Israel siguió controlando militarmente la mayor parte (el 96%) de los territorios palestinos. En enero de 1996 tuvieron lugar las elecciones palestinas; Arafat fue legitimado como presidente de la ANP y fue elegido un Consejo Legislativo (parlamento).

Del lado israelí también creció la oposición israelí al proceso; los ultranacionalistas clamaron traición y el grueso de la población sintió inseguridad ante la violencia palestina en Israel. En noviembre de 1995 fue asesinado el primer ministro israelí Isaac Rabin a manos de un extremista judío. Los laboristas, defensores del proceso de paz pero que aparecían como incapaces de dar seguridad a su población, perdieron las elecciones de mayo de 1996. El nuevo gobierno conservador dirigido por Benjamin Netanyahu pretende conciliar prosecución de colonización, etc con la continuación del proceso de paz; responsabiliza a la ANP de la seguridad de Israel. Como resultado de ello crece la desconfianza, se congelan las negociaciones y se recrudece la violencia. Cada vez son más frecuentes los estallidos populares palestinos que la propia policía palestina no puede controlar. El proceso de paz está en peligro.


Nanyoly Mendez
CRF